LA NOVIA DEL MONSTRUO

Si preguntamos cual fue la mujer que más influyó en el fascista Mussolini, la mayoría de las respuestas dirán: Clara Petacci. Pero no es una respuesta correcta.

Antes, hubo una mujer que impulsó el desarrollo intelectual del joven fascista, que lo modeló, que fue su gran apoyo intelectual y que al final tuvo que escapar para salvar la vida.

Hoy hablamos de MARGHERITA SARFATTI.

Margherita, escritora, periodista y crítica de arte, nació el 8 de abril de 1880, en Venecia en el seno de la rica familia judía italiana Grassini. En la ciudad de las góndolas vivió una adolescencia dorada y a los 18 años se casó con el abogado Cesare Sarfatti.

Cuando tenía 22 años se mudó a Milán, para librarse del provincianismo veneciano del momento.

Mientras tanto, tuvo los dos primeros hijos Roberto y Amedeo. Al mismo tiempo el interés por el arte moderno se está convirtiendo en una verdadera profesión. Sus artículos aparecen regularmente en “Avanti della Domenica”, uno de los periódicos culturales más interesantes de la época.

Siete años después ya dirigía la sección de arte del periódico “Avanti”, órgano del Partido Socialista Italiano (PSI).

Cuando Anna Kuliscioff fundó “La difesa delle lavoratrici” (La Defensa de las Trabajadoras), primer periódico italiano de las mujeres socialistas, en 1912, Margherita se comprometió con escritos y dinero al éxito de la iniciativa.

El mismo año conoce a un joven llamado Benito Mussolini, entonces afiliado al PSI.

Entre ambos nace una simpatía que se transformará en un sentimiento mucho más profundo, convirtiéndose en amantes durante más de 20 años. Tal sentimiento acercará a la Sarfatti a posiciones cada vez más cercanas a las de Mussolini, y en cierto modo se complementarán, hasta el punto de que, en 1918, Margherita se convierte en redactora de “Il Popolo d’Italia”, periódico fundado y dirigido por Benito Mussolini.

En los años 1920, su salón milanés era frecuentado por muchos intelectuales y artistas. En el mismo periodo se convierte en la directora de “Gerarchia”, la revista de teoría política fundada por Benito Mussolini. 

En 1922, junto con el galerista Lino Pesaro y los artistas Anselmo Bucci, Leonardo Dudreville, Achille Funi, Gian Emilio Malerba, Pietro Marussig, Ubaldo Oppi y Mario Sironi funda el llamado Novecento, cuyas obras fueron expuestas por primera vez en 1923 en la galería Pesaro de Milán. 

Tres años más tarde, firma el Manifiesto de los intelectuales fascistas, por lo que algunos artistas se alejan de ella, no compartiendo el proyecto de Margheritta Sarfatti de contribuir al nacimiento de un «arte fascista».

En 1924 muere su marido y en 1925 publica un libro apologético sobre Mussolini, titulado DUX, en el que ofrece una imagen “aceptable” del dictador. El libro tuvo un increíble éxito editorial y se vendieron 17 ediciones; traducido a 18 lenguas incluso al japonés y al turco.

Margherita ejerce de relaciones públicas y culturales del régimen, utilizando los cuatro idiomas que hablaba: francés, español, italiano, inglés y alemán.

En 1938, tras la aprobación de las leyes raciales de inspiración nazi, huye a París, Londres, Montevideo y finalmente a Buenos Aires.

Mientras tanto su hermana Nella Sarfatti es detenida y asesinada en Auschwitz.

En Buenos Aires, los escritores Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges le facilitan el trabajo como escritora y crítica de arte.

Retorna a Italia en 1947, a su villa en la ciudad italiana de Cavallasca, cerca de Como, en donde, en 1961, muere a la edad de 81 años.

Esta entrada fue publicada en Fascismo, feminismo, Historia, Política. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario